miércoles, 30 de abril de 2014

Clasificación de la deriva de las placas.


Sísmicos y volcánicos.

Los procesos sísmicos y volcánicos están estrechamente relacionados con el movimiento de las placas tectónicas que constituyen la superficie terrestre. Dichas placas descansan sobre la astenosfera, parte superior del manto cuyas rocas se comportan como un fluido, lo que genera la formación de corrientes convectivas.
El movimiento de las placas tectónicas representa la liberación de energía del interior de la Tierra y los seres humanos lo percibimos en dos formas:
1. Vulcanismo: es la salida de roca fundida proveniente del manto interno a través de fracturas.
2. Sismos: son movimientos vibratorios de la corteza terrestre producidos cuando las placas se acomodan en sus áreas de contacto.
La sismicidad y el vulcanismo son consecuencia de la movilidad y de las altas temperaturas de los materiales en las capas internas de la Tierra, así como de la interacción entre las placas tectónicas; se manifiestan en aéreas o sectores muy específicos. Los movimientos de laderas y suelos, no solo ocurren por movimientos tectónicos, sino que pueden originarse también como producto de la erosión.


¿En qué consiste la Teoría de la Deriva Continental?


Según esta teoría, los continentes habían estado unidos en algún momento en un único ‘supercontinente’ al que llamó Pangea.

La deriva continental, es un proceso geofísico por el cual las placas que sustentan los continentes se desplazan a lo largo de millones de años de la historia geológica de la Tierra.
Este movimiento se debe a que contínuamente sale material del manto por debajo de la corteza oceánica y se crea una fuerza que empuja las zonas ocupadas por los continentes (las placas continentales) y, en consecuencia, les hace cambiar de posición.
En 1620, el filósofo inglés Francis Bacon se fijó en la similitud que presentan las formas de la costa occidental de África y oriental de Sudamérica. La propuesta de que los continentes podrían moverse la hizo por primera vez en 1858 Antonio Zinder. En 1915 el meteorólogo alemán Alfred Wegener publicó el libro "El origen de los continentes y océanos", la Teoría de la Deriva Continental. 

Según esta teoría, los continentes habían estado unidos en algún momento en un único ‘supercontinente’ al que llamó Pangea.



Las pruebas mas importantes que aporto Wegener para demostrar la deriva de los continentes fueron:
  • Los contornos de los continentes embonan.
  • Coincidencia de fósiles y estratos geológicos a uno y otro lado del Atlántico.
  • Estratos geológicos depositados en climas tropicales, pero que hoy se encuentran en climas fríos, y viceversa.
  • Indicios de una misma glaciación en lugares muy separados como África, América del Sur, Australia, India y la Antártida.
  • El hábitat de ciertas especies como el caracol de jardín abarca varios continentes.